PROPUESTA: HACIA UNA RADIO FM DIGITAL

 

Escribe Julio Enrique Grossmann

    Presidente de CARFREM

 

Analizado el informe técnico preparado por los ingenieros de la Comisión Nacional de Comunicaciones, Alberto Colaccio y Rubén Pascual, referido a los stándares digitales de radiodifusión sonora, elaboro este trabajo con la idea de contribuir al crecimiento cualitativo y cuantitativo (en ese orden), de las estaciones de Frecuencia Modulada de la Argentina.

 

El principal objetivo que me impulsa a hacerlo es considerar que sólo las estaciones comerciales de radios privadas pueden contribuir, en una primera etapa, en conjunto con los laboratorios de industria electrónica privada, un desarrollo del sector y un cronograma válido y sustentable con los ingresos de cada estación, para transformar el espectro de los 87.7 a 108 MHz, en digital. Para ello, ningún proyecto  puede ser sustentable, si no se toman en cuenta la opinión de quienes hacemos radio en FM.

 

Las emisoras no comerciales, podrán acompañarnos en este crecimiento cualitativo, ingresando al mundo sonoro digital y negociando los tiempos necesarios para modificar su equipamiento.

 

La llamada Ley Federal de Medios Audiovisuales fue un verdadero fiasco. Porque no se tomaron en cuenta las opiniones de los sectores realmente involucrados en la radiodifusión (los radiodifusores) y sólo se montó un conjunto de artículos (algunos de ellos contradictorios entre si) para alimentar el ego de quien ve a los medios, que critican al gobierno, como demonios salidos del Averno con el objetivo de devorar funcionarios y torcer votos hacia otros partidos políticos.

 

Cuando se toman decisiones tan importantes como una Ley de Medios, acuciadas por la desesperación de continuar en el poder, se producen estos textos aplaudidos solo por una cohorte de chupamedias e ignorantes que leyó lo que no entendía, desconocen el porqué de cada artículo y las consecuencias que acarrearán al radiodifusor.

 

La verdad, palabra compuesta de lo que realmente vemos, (ver + realidad) es que ahora muchos de esos “aplaudidores” comienzan a darse cuenta del error que cometieron.

 

Esta propuesta no la hago con la intención de enfrentar a las estaciones comerciales de las no comerciales, porque al fin y al cabo los gravámenes que abonamos son proporcionales a los ingresos por publicidad y –por ello- todos somos el motor de las PYMES de la radiodifusión, red única, viable sólo si se trabaja en forma independiente y respetando la Constitución Nacional, pues esto es garantía jurídica para nuestro desarrollo.

 

Somos las PYMES de la radiodifusión, medianas y pequeñas, las que diversificamos la información en forma independiente, contribuimos al desarrollo cultural, permitimos el acceso a la creatividad, ampliamos la inclusión social incorporando pequeños pueblos y villas al panorama nacional e introducimos en ellos la pertenencia a la Nación, ofrecemos aire libre de servicios locales, zonales, regionales y promovemos –en términos generales- los debates y las críticas que permiten gobernar mejor.

 

Esto, aparentemente, no lo comprenden nuestras circunstanciales autoridades: La crítica de los medios sirven para mejor gobernar. No somos ni golpistas (como lamentablemente se dijo) ni desestabilizadores. Repito: somos críticos porque queremos ayudar a gobernar mejor, ya sea una pequeña villa, una colonia, un pueblo, una ciudad, una provincia o nuestra Argentina.

 

Es nuestro derecho constitucional. Y nadie tiene el derecho ni de cercenarlo, ni de anularlo, ni de condicionarlo a través de una ley.

 

La radio, es la herramienta básica para informar al público. Tiene atributos fundamentales de los que carece la televisión móvil: se puede trabajar, estudiar, manejar vehículos, hacer deportes, etc., escuchando una estación de radio. Esto hace que el nexo entre emisor y receptor se haga más íntimo, gratuito, móvil, fácil de usar. Permite –además- que exista una interacción entre el oyente y nuestro conductor de programa, nuestros anfitriones, nuestro operador musical, nuestras marcas anunciantes.

 

La radio juega un papel importantísimo en nuestras vidas. Es el medio más confiable de los ciudadanos y tiene a su cargo la difusión de obligaciones de interés público. Por ello, es fundamental apoyarla para desarrollar la plataforma digital de la radiodifusión sonora.

 

Evidentemente, para un país de escaso crecimiento publicitario como el nuestro, cualquier plan de migrar de la tecnología analógica a la digital conlleva una carga de inversiones importantes. La Banda II tampoco permite, en ciudades de alta saturación radioeléctrica en FM, otra cosa que un traslado tecnológico paulatino.

 

Por eso, lo primero que se debe implementar es un cronograma a mediano plazo que permita ir reordenando el espectro para dejar frecuencias disponibles a ser utilizadas por el sistema digital. El primer paso, entonces, es tomar el año 2010 para iniciar la secuencia y llegar al 2015 con emisoras digitales funcionando a pleno, en algunos puntos del dial. Puntos que deberás ser limpiados, previamente.

 

Esto jamás podría darse si la industria electrónica no coordina el desarrollo de receptores digitales, con el cronograma propuesto. En esta propuesta, a partir del año 2014 sólo se fabricarán e importarán receptores digitales y los automotores se entregarán con ellos incorporados. Una pequeña plaqueta conversora adicionada podrá suplir la recepción analógica y la digital. Esto, hasta el año 2020, cuando la radio digital sea la dueña del éter.

 

No hay forma de lograr este objetivo sin la coordinación entre los radiodifusores, la industria electrónica y con el Estado apoyando la transición. Nunca, el gobierno, queriendo manipularla electoralmente. Estos tres sectores son quienes deben interactuar para dar el salto digital.

 

Volver a cometer el error de la televisión de iniciar transmisiones digitales previas a contar con los equipos receptores de la norma japonesa-brasilera por razones político electorales, es algo que se debe evitar. Se han gastado millones de dólares en emisiones digitales, para que el pueblo receptor tenga que ver la misma calidad de televisión, a través de un conversor digital-analógico. Una verdadera estupidez que se podría inscribir en el Manual de las Zonceras Criollas de Jauretche.

 

Con la peor realidad: los conversores los compró el gobierno, lo reparten “gratis” los punteros políticos del partido gobernante y lo pagan los jubilados con sus aportes confiscados para el circo.

 

CRONOGRAMA PROPUESTO

 

 

PRIMER PASO: ACUERDO RADIODIFUSORES – INDUSTRIA ELECTRÓNICA Y ESTADO

 

 

SEGUNDO PASO: 2014

SE COMIENZA A FABRICAR E IMPORTAR SOLO RECEPTORES DIGITALES

 

TERCER PASO: 2015 EMITEN LAS PRIMERAS RADIOS FM DIGITALES

 

TERCER PASO: 2020

TODAS LAS ESTACIONES FM SE DIGITALIZAN

 

Las licencias que se otorguen deben advertir que se exigirá el cumplimiento de este cronograma

 

 

 

LIMPIEZA DEL NUEVO ESPECTRO

Las licencias en FM que se otorguen serán en los nuevos canales digitales

 

 

Las licencias en FM que se otorguen serán en los nuevos canales digitales

 

 

Todos los licenciatarios deben emitir en FM digital

 

Para lograr esto, se comenzarán a utilizar los cuatro primeros y cuatro últimos canales adyacentes del dial para iniciar, en forma paulatina, la migración del sistema analógico al digital. Para ello, los licenciatarios que se encuentren en posición de efectuar dichas inversiones, deberán inscribirse ante la Administración para que la misma les adjudique las sub portadoras donde emitirán su contenido.

 

Las nuevas señales digitales no deberán utilizar la modulación analógica, para evitar la transmisión en cuadratura con la señal analógica, y permitir que nuevos actores ingresen a la radiodifusión sonora, ampliando la oferta informativa, formativa y recreativa, en FM, dando el salto cualitativo y cuantitativo con sonido de más alta calidad y robustez para satisfacción del público oyente.-